5 dimensiones de la calidad en la atención sanitaria: cómo le afecta la calidad

En el sector sanitario, la calidad se mide de diversas formas. Cada dato es fundamental para comprender la calidad de la atención que un hospital u otro centro médico brinda a sus pacientes. Sin embargo, es importante entender qué significan estas dimensiones y cómo pueden afectar a su atención.
Para comprender mejor la importancia de la calidad en la atención sanitaria, a continuación se presentan las cinco dimensiones de la calidad asistencial y su efecto en usted como paciente.
Calidad de la atención y resultados
La calidad de la atención es el grado en que los servicios sanitarios cumplen su promesa de mejorar la salud de los pacientes. Se mide mediante los resultados del tratamiento, como la duración de la estancia hospitalaria, el éxito de una intervención quirúrgica y la reincorporación a las actividades cotidianas tras el tratamiento. Por ejemplo, si se somete a una cirugía de reemplazo de cadera, es posible que deba pasar unos días en el hospital, seguidos de fisioterapia. La calidad de la atención que reciba puede influir en su estancia hospitalaria, el éxito de la operación y su capacidad de recuperación. En este ejemplo, la calidad de la atención puede medirse por el tiempo que permanece en el hospital, la tasa de éxito de la cirugía (por ejemplo, si puede caminar inmediatamente después de la operación) y su capacidad para retomar sus actividades diarias normales.
Equipamiento y entorno
El equipamiento y el entorno se refieren a la calidad del espacio físico en el que se presta la atención. Esto incluye desde la limpieza de la habitación hasta el tipo de equipo utilizado. Este aspecto de la calidad es cada vez más importante a medida que aumenta el número de personas con ciertas afecciones, como las alergias. En particular, las personas con alergias o sensibilidad alimentaria deben prestar atención a esta dimensión de la calidad. Por ejemplo, si usted tiene alergias o sensibilidad alimentaria, debe fijarse en la limpieza del hospital u otro centro médico y en los alimentos que sirven. Otra consideración importante es el uso de la tecnología. A medida que la tecnología sigue avanzando, se ha convertido en una parte más importante de la atención sanitaria, especialmente en lo que respecta al diagnóstico. Por ejemplo, una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) crean imágenes de alta calidad de sus órganos internos para ayudar en el diagnóstico.
Personal y experiencia
Esta dimensión de la calidad tiene en cuenta el buen funcionamiento del equipo sanitario y el nivel de formación y experiencia de los profesionales. Esta dimensión suele medirse mediante encuestas a los proveedores de atención sanitaria. Puede consultar las encuestas de satisfacción del cliente en la consulta de un médico o sistemas de calificación en línea como Healthgrades.com para evaluar la calidad de la atención que ofrecen los proveedores. En el contexto de la cirugía, esta dimensión de la calidad es especialmente importante cuando se trata del cirujano. Los cirujanos suelen estar altamente especializados en un tipo concreto de cirugía, como la cirugía cardíaca. Asimismo, cuentan con una amplia experiencia en el tipo de cirugía en la que se especializan. Los cirujanos utilizan equipos y tienen acceso a otros recursos, como tecnología y personal médico especializado, que otros pueden no tener.
Procesos y prácticas
Esta dimensión de la calidad se refiere a la forma en que los proveedores de atención sanitaria gestionan los procesos asistenciales, como la programación de citas, la facturación y el mantenimiento de registros. Esto incluye el uso de tecnología y sistemas adaptados al paciente, como las historias clínicas electrónicas, para ayudar a las personas a navegar por el sistema sanitario y obtener la atención que necesitan. Por ejemplo, al navegar por el sistema sanitario, es importante que los pacientes reciban atención de manera oportuna, ya que cada día cuenta cuando alguien está enfermo o lesionado. De hecho, la puntualidad es uno de los aspectos de la calidad más importantes para los pacientes. Los sistemas sanitarios de todo el mundo intentan ser más eficientes y facilitar el acceso a los pacientes.
Experiencia del consumidor
La experiencia del consumidor mide el grado de satisfacción con la experiencia sanitaria general. Esto incluye la satisfacción con el entorno físico en el que se recibe la atención, las interacciones con los proveedores y el grado de comprensión de la atención prestada. Dado que esta dimensión de la calidad es más subjetiva, los proveedores de atención sanitaria suelen buscar formas de mejorarla. Algunas de las formas en que los proveedores miden este aspecto son las encuestas a los pacientes, las calificaciones de satisfacción en los sitios web de los sistemas sanitarios e incluso las menciones en redes sociales sobre la calidad de los proveedores de atención sanitaria. Por ejemplo, si usted es un paciente que recibe tratamiento en un hospital, es posible que complete una encuesta sobre su experiencia en dicho centro. Esta encuesta podría abordar la limpieza del hospital, lo cómodo que se sintió allí o la utilidad del personal.
La atención sanitaria es compleja y cada una de estas cinco dimensiones es fundamental para dotar a los equipos de las herramientas, los recursos y el apoyo necesarios para alcanzar la excelencia en su trabajo. De hecho, para cada una de estas cinco dimensiones, los equipos sanitarios realizan evaluaciones periódicas, como encuestas y entrevistas, para medir su situación actual y crear planes de mejora. Estas evaluaciones tienen en cuenta muchos factores diferentes. Por ejemplo, si un equipo no dispone del equipo adecuado, como las herramientas correctas para una cirugía o las instrucciones para tratar ciertas afecciones, esto puede afectar a la calidad de la atención y a los resultados. Del mismo modo, si un equipo tiene procesos ineficientes, como programar citas con demasiada separación y generar largos tiempos de espera, puede afectar a la experiencia del consumidor. El sector sanitario cambia y se adapta constantemente a las nuevas tecnologías y metodologías. Las nuevas tecnologías pueden ser útiles, pero también pueden resultar intimidantes.